No… No soy la mercancía que todos quieren. No soy la más popular de mi clase. No soy la oveja blanca de mi familia. No soy la mejor humorista o la mejor actriz en el drama. No soy de oro. Pero por lo menos, intento mejorar a comparación de aquellos que SON MIERDA & se envuelven en un forro dorado, fingiendo ser algo extraordinario…
(Source: blondechickduh)
Él siendo la causa de mi sufrimiento, & yo queriendo desaparecerlo de mi vida por eso… Una situación que me supera, & yo escapando de ella para superarme a mí misma. Un sentimiento hecho candado cerrando todas las salidas, & yo quedándome esperando a que el corazón acepte a marcharse…
(Source: leahwarcamitera)
Quise una dosis de su atención, pero ahora no me toca. Aún soy una adicta dependiente de ti. Cada vez que encuentro soledad en los brazos de mi propio cuerpo, me siento a esperar tu llegada. Hay algo en ti que me da un poco de vida… Quizás, tu propia muerte & desdichosa existencia me da algo de auto-estima. Pero inevitablemente te necesito vivo dentro de mí.
Ni si quiera esto admiran. Como si todo lo que hago, lo hubiese inventado alguien más. Porque la verdad es así. Ya no hay nada puro & virgen en mí. Me he convertido en una demencia intoxicada de pensamientos rebeldes, lunáticos, desenfrenados e impotentes. Y a nadie le importa… No basta con un “Ya van a mejorar las cosas”. Yo no soy así.
Gracias a que he comenzado a tener dudas de quién soy, me he comenzado a desvalorizar. ¿Cuándo es que uno no sabe quién es? ¿Cuando no está conforme con lo que es? ¿Cuando puede apostar su vida de que ésta, no es su única cara para mostrar al mundo? Probáblemente, suceda así conmigo. Probáblemente, esto que estoy dando a ver, es sólo una pequeña porción de lo que soy. Espero que aún me quede el resto de mi vida para descubrir las demás.
Tenía un sueño contigo, que aún tengo anhelo de que se cumpla. Te estoy extrañando mucho, pero no te necesito. ¿Hay alguna diferencia entre extrañar & necesitar? Que tonta. Es obvio que no. Si digo que no te necesito, es porque puedo independizarme con el tiempo. Sin embargo, un poco puedo echarte de menos para decirlo. ¿No? Sí, te necesito… ¿Tú no me necesitás? Que tonta, otra vez. ¿De qué puedo serte útil? Si aparéntemente, lo único que hago es “enfermarte”. Pues lo siento. Tú tampoco me hacés tan bien. Así que creo que estamos a manos. Nunca hemos conseguido resolver nuestras diferencias. Entonces ¿De qué sirve intentarlo? ¿Por qué estamos peleando tanto, si no hay un fin entre tú & yo? Es innecesario. ¿Tanto placer te da hacernos sufrir? La verdad que no sé cuánto te importa esto, si podés continuar aún así a pesar del dolor. ¿Sí? Y repito: Tú no me haces bien. No sé por qué pensé que sí, como para dormir pensando en ti (entre otras cosas). ¿Me estabas ofreciendo algo que no he tenido durante mucho tiempo? No logro ubicar qué…
Fue una enorme tristeza saber que las personas que estaban programadas, obligadas a cuidar de mí, ni se dieran cuenta de cuánto me han defraudado. Yo no elegí poner fé en personas tan torpes cómo ustedes, pero sólo tenía cinco años. Me siento tan decepcionada, tan tirada al abandono…
Me faltas tú. Me falta él. Me falta una versión masculina de todo lo que he conocido en mi vida. Me falta dominio, me falta poder. Me falta todo aquello que fuiste inútil a la hora de conceder. Necesito dolor, necesito algo en lo que deba pensar. Quiero un problema, quiero que me vuelvas a complicar. Me faltas tú. Me falta él. Me falta una versión masculina que me cautive con placer.
Me veo obligada a reconocer que estaba insegura de tus sentimientos. ¿Por qué? Bueno. Por la poca voluntad que había en ti cuando se trataba de ellos. Verás. Cuando se trataba de escuchar a mi corazón, éste se oía desesperado & hacía lo que fuese por continuar & continuar. Tú te quedabas quieto mientas éste remaba & remaba. ¿Acaso te parece justo? Yo creo que no. Por eso, haz lo que se te plazca… Pero sin mi.
Muy pero muy en el fondo, sabía que tarde o temprano no pertenecerías a mí vida. Ya que, cada uno se va ganando su puesto o su espacio. Y bueno. Sincéramente, la que tenía que correr los muebles de lugar para que entres: era yo. Ni siquiera te gustaba la estadía que te estaba decorando… Así lo quisiste, & así lo tuviste.


